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Trekkies: una propuesta de analítica para cine documental

Este breve comentario tiene  como objetivo presentar una propuesta metodológica para el análisis del documental Trekkies (Nygard, 1997), largometraje que retrata el papel de la mitología de Star Trek (Roddenberry, 1966) en la vida de los adeptos a esta franquicia. Mi propuesta  tiene como fundamento la metodología de Geertz en La interpretación de las culturas (1992) y de Turner en La selva de los símbolos (2007). Y más allá de mencionar que trataré el documental como un texto, en estas líneas explicaré como estudiaré ese texto.

Primero tengo que desarrollar ciertas nociones epistemológicas desde donde parte todo el cuerpo de análisis. La distinción que le dará sentido a todo el análisis es la de discurso y texto.

La antropología simbólica estudia textos que nos dicen algo de un grupo humano. Podemos suponer entonces que el texto es producto de algo mayor. Desentrañando el texto podemos descubrir  lo que realmente representa, qué valores e ideas de la cultura se encuentran en el su fondo.  La cultura es la causa de los textos y estos son las formas de manifestación de la urdimbre de significados que es la cultura (Geertz, 1992).

A mi parecer esta estructura lógica, aunque atinada, carece de una parte. Esta parte se relaciona con las elecciones de los significados a representar. Son muy pocos los textos que podamos llamarle hecho social total, es decir, que reproducen en su totalidad a la sociedad. Los textos, ya sean rituales, prácticas o bienes culturales; se fundamentan en ciertos valores e ideas, no abarcan la  multitud de significados que se encuentran entrelazados en la cultura. Hay una suerte de selección de lo que el texto nos dirá.

¿Qué permite esta selección? ¿Qué es lo que determina que un texto diga una determinada cosa? Desde mi punto de vista Foucault (2011) tiene la respuesta en su definición de discurso: “una entidad de secuencias sígnicas y simbólicas que son enunciadas”. De toda la gran masa de significados sólo una parte será enunciada, se selecciona aquellos signos y símbolos con lazos más estrechos y estos serán expresados. Un discurso es entonces la expresión o enunciación de una  sección determinada de la urdimbre de significados.

Los discursos funcionan como una suerte de puente aprehensible entre los sujetos y el gran sistema cultural. Podríamos decir que la cultura es la unión de todos los discursos que comparten signos, símbolos y significados. Ahora bien, la enunciación de un discurso no es realizada por los sujetos sino por formas como las instituciones[1] y prácticas. Por diferentes razones que en otro lado desarrollo[2], los individuos se identifican con cierta formación signica y simbólica, por lo que deciden aglutinarse en torno a esa enunciación

El problema con el que me encuentro ahora, es la relación entre discurso e ideología. Teun van Dijk (2008) en Semántica del discurso e ideología  trata este problema, al respecto nos dice que:

“las ideologías son sistemas de cognición social, como elementos organizadores de actitudes y de otros tipos de representaciones sociales compartidas por los miembros pertenecientes a un grupo”.

Por lo que sería atinado que las ideologías son formas de comprender al discurso. Algo así como el marco  interpretativo de cada grupo social que le dará sentido a lo que percibe. Un texto entonces es resultado de la interpretación de un discurso desde una ideología particular.

Los textos son la expresión unívoca de afiliación a una ideología que a su vez le da sentido a una formación discursiva. Tenemos pues, que el gran marco cultural puede ser la cultura occidental, mientras que los discursos son expresiones más focalizadas como el sistema capitalista, el sistema socialista o tal vez alguna vanguardia estética específica; mientras que la ideología son las herramientas que cada grupo social tiene para interpretar a la enunciación referida.

Con respecto a nuestro caso de estudio, el documental Trekkies funciona como un texto de un discurso específico. El discurso en cuestión son los valores y significados detrás de la mitología de la franquicia de Star Trek, sin olvidar que estos significados son parte de un entramado de significados más grande. Dado que Star Trek no usa todos los significados y símbolos del saber cultural occidental, es lógico que haya significados que no son representados en el texto documental.

Metodológicamente  hablando, esto nos indica que el analista debe tener una noción específica del discurso en que el texto se basa. Esto no es problema en este caso, ya que es evidente el discurso sobre el cual se elaboran todas las formas de representación y significación. Los programas de televisión son el texto de un discurso determinado.

Si tratamos el documental como texto debemos diferenciar los dos niveles básicos de la antropología simbólica: denotación y connotación. Un primer nivel descriptivo y un segundo nivel interpretativo. En este caso, la denotación se referirá a la descripción del material filmado y la connotación será la interpretación de lo observado en el documental realizada a partir de las opiniones emitidas por los entrevistados en el largometraje.

Mi propuesta de interpretación para el documental es desglosar lo presentado entre niveles: forma de presentación, contenido y contexto social[3]. Tomo esta rúbrica a partir de Geertz (1992) en Juego profundo: notas sobre la riña de gallos en Bali. En el artículo citado, Geertz (1992) habla de la “presentación dramática de la pelea de gallos, su contenido metafórico y su contexto social”; son tres dimensiones que al interactuar entre sí le otorgan una condición de gravedad a la pelea de gallos. En nuestro caso habremos de distinguir la forma en que se presenta el texto (documental), la metáfora (lo que significa lo presentado en el documental) y su contexto social (relaciones sociales alrededor del documental).

Desde mi punto de vista, la forma de presentación es donde recae la denotación. En este punto habremos de describir a cabalidad el documental y el contenido de éste. Una posibilidad sería dividir al documental en segmentos temáticos dependiendo lo que presenten, de esta forma la segmentación podría ser como sigue: opiniones sobre Star Trek, objetos de colección, vida cotidiana y convenciones. De tal forma que el análisis pueda seguir una forma ordenada hilada por contenidos temáticos.Aquí encontramos el análisis interpretativo fuerte. A partir de las opiniones expresadas y de conocer el discurso en el que se basa la mitología de la franquicia, se interpretarán los segmentos temáticos Star Trek. El segmento de las opiniones sobre la franquicia, servirá como marco ideológica para conocer los significados otorgados por los sujetos a la serie de televisión.

Los objetos de colección, la parafernalia, las convenciones y las interacciones sociales son metáforas, será nuestro trabajo  encontrar el contenido metafórico que esconden. Habiendo identificado las metáforas, propongo dividirlas en dos categorías: ritual y símbolo. Al respecto Geertz (1992) y Turner (2007) coinciden al reconocer al símbolo como la unidad mínima de significación y por tanto, la unidad básica del ritual siendo éste último una representación cultural conformada por actos simbólicos, y realizada de manera dramática; en el ritual encontramos las tensiones, las uniones, contradicciones,  clasificaciones y en general todo el entramado sociocultural de una sociedad. Por medio de esta clasificación  pretendo observar cómo se suma el sentido en dos momentos distintos y así poder desglosar los significados de las metáforas en cuestión.

Debo advertir que es necesario realizar investigación afuera del material, sería necesario recabar información referente a las razones que motivaron al documental, el entramado social en 1997 y  conocer quienes lo filmaron. El análisis debe focalizarse en las relaciones sociales entorno a la creación del documental. Esta es una categoría analítica ya que es la única que trasciende el material fílmico. Sin embargo,  un análisis contextual es en gran medida el que le da sentido a la metáfora que es el documental en sí mismo, no olvidemos que la película es también un acto simbólico.

Ahora bien, las formas discursivas suponen interacciones sociales. Parte del análisis del caso, será reconocer qué tipo de interacción social presenciamos a partir de las categorías propuestas por Turner (2007) en La selva de los símbolos, me refiero a communitas y a estructura social. El autor usa estas categorías para referirse a dos tipos de convivencias, la primera se basa en relaciones jerárquicas fijas, mientras que la segunda se trata de formas más horizontales y equitativas.

La tipificación muestra modelos mutuamente excluyentes pero en realidad hay alternancia entre communitas y estructura. Si es verdad que hay momentos en los que una sociedad tiene más rasgos de communitas y otros en los cuales dominan los rasgos de estructura, nos encontramos en que no son modelos fijos, sino designaciones temporales en que las dinámicas sociales cambian. A mi parecer de esta forma, communitas y estructura, se acercan más  a los momentos plenos y momentos vacíos que Geertz (1992) menciona por los cuáles los balineses dictan su vida.  Geertz nos dice que los balineses tienen otra noción de temporalidad, un tanto más circular, marcada por momentos en los que se llenan de sentido (momentos de rituales) y se les considera plenos, y otros momentos en los que, debido a la falta de rituales, se les considera como vacío de sentido.

Lo anterior hace palpable el tiempo del ritual. La temporalidad del ritual es distinta al ritmo fijado por la convivencia no-ritual de la sociedad. Communitas, el momento pleno, abre la posibilidad a otro tiempo en el que las tensiones sociales son expresadas por medios socialmente regulados y aceptados, para posteriormente regresar a la estructura vacía de sentido y jerarquizada, en el que se acumula la irritación social. Estás categorías, momentos plenos o communitas y momentos vacíos o estructura, nos permitirán tipificar las relaciones presentadas en el documental. Ubicaremos qué relaciones sociales es merecedora de interpretación, dígase ritual, y cual no.

En Trekkies podemos ver la ruptura de estos tiempos y espacios. Las convenciones, observadas como verdaderos rituales permiten la expresión de los sujetos bajo ciertas tonalidades distintas a las rutinarias. Se permite la ruptura de los momentos vacíos y estructurados, en los que se abre espacio y tiempo al momento de communitas donde las jerarquías se recomponen y las tensiones son liberadas. Nos enfrentamos a tiempos y espacios distintos que recomponen el tejido social.

El problema que percibo es  una cuestión ontológica con respecto a las categorías aquí presentadas. Si el ritual y por tanto sus productos simbólicos, abren nuevas posibilidades o como dice Luhmann (2004), muestran otros mundos posibles; ¿es atinado tratar de analizar lo que ocurre en este espacio y tiempo ajeno a la estructuración de la ciencia, por medio de categorías analíticas nacidas desde este tipo de estructuración? La ciencia y el ritual hablan de momentos distintos (communitas o momentos plenos y estructura o momentos vacíos). La ciencia claramente pertenece a la lógica de la estructura, mientras que las categorías del ritual se acercan a la filosofía. Sólo el ejemplo empírico podrá decirnos si una metodología como la que propongo aquí, nacida desde la ciencia, puede abordar propiamente la dimensión simbólica de la vida

Bibliografía

Bauman, Z. (2006) Vida líquida. México: Paidós.

Díaz, M. (2012) Apropiaciones global-local del significado. Bienes culturales como campos de hibridación en la Ciudad de México. Tesis de maestría no publicada, Universidad Iberoamericana, México.

Foucault, M. (2011) Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas. España: Siglo XXI.

Geertz, C. (1992) La interpretación de las culturas. México: Gedisa.

Langer, S. (1967) Sentimiento y forma: una teoría del arte desarrollada de una nueva clave de la filosofía. México: UNAM, Centro de Estudios Filosóficos.

Luhmann, N. (2005) El arte de la sociedad. México: Herder

March, J. G. y Olsen, J. P. (1997) El redescubrimiento de las instituciones: la base organizativa de la política. México: Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública; Fondo de Cultura Económica.

Marleau-Ponty, M. (1994) Fenomenología de la percepción. España: Península.

Nygard, R. Trekkies. (2012, Julio 25) Catálogo en Línea. [Archivo de Video]. Recuperado de http://www.youtube.com/watch?v=bKs-tHum-B0

Van Dijk, Teun (2008) Semántica del discurso e ideología. Discurso y sociedad. Vol. 2(1), 201-261

Turner, V. (2007)  La selva de los símbolos. España: Siglo XXI


[1] Según March y Olsen (1997) institución se refiere a “un conjunto de normas, reglamentaciones, supuestos y rutinas”; y de acuerdo con Bauman (2006) una institución es producto de la solidificación de discursos.

[2] Véase mi tesis de maestría no publicada Apropiaciones global-local del significado. Bienes culturales como campos de hibridación en la Ciudad de México.

[3] Las nociones que atribuimos algo se originan en la medida en que sus elementos tengan una consecución lógica y estén concatenados estructuralmente unos con otros. Es la proximidad y tipo de relación entre los elementos lo que le dan las cualidades a las cosas.  Véase el trabajo de Merleau-Ponty en Fenomenología de la percepción y de Langer (1967) en Sentimiento y forma

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