Allá a donde queremos ir

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Palabras

Las palabras se me atoran en la garganta y las escupo como imágenes mal planeadas en el papel.  Escapan a mi voluntad, no planeado, simplemente aprieto furiosamente las teclas para que  tu presencia salga de mi cuerpo. Escribo para olvidarte, para que el peso de la ausencia no sea demasiado y pueda seguir caminando. Escribo para que tu felicidad, sea honesta alegría en mi cuerpo y no la estaca clavada en el costado. Escribo para que tomes de la mano a alguien, sonríes y camines por la calle en las que nosotros nos escondimos, escribo para que se puedan de maneras que nosotros no pudimos. Por esto y otras promesas es que escribo.

Sin embargo,  las letras no fluyen como quisiera, se me atragantan, se quedan en los dedos y forman telarañas de emociones encontradas. Memorias que brillan en el rabillo de mi ojo. No es una lagrima, es un te extraño combinado con un ojalá seas feliz.  Tristemente no puedo escribir por mí, escribo para ti, pero debo pensar mucho para encontrar la palabra correcta para encontrar un atisbo de emoción. Las frases vuelan y espero que lleguen a ti, no hay otra forma de que la historia termina, el público debe decidir si esta triste misiva, pensativa y lúgubre pretexto de acariciarte a la lejanía, es meritoria de ser considerada algo más allá de un burdo acomodo de letras.

 Seré sincero, te quiero pero no te quiero, extraño pero no te extraño, te quiero lejos pero cerca. Quiero dejar de sentir la palpitación del dolor que repta en la superficie de mi conciencia y mi decisión. Espero, de verdad, que alguna de estas torpes formas sea verdadera,  tal y como fue el espejismo de dos años hermosos que vivimos, pero que al final no fue real. La vida misma lo concluyó, somos seres distintos, cada uno que corresponde a historias separadas. ¿Por qué designio de las letras nos cruzamos? Tal vez fue un capricho de algún escritor malintencionado que quiso explorar las penurias del amor entre personas rotas, en el que la belleza se encuentra tras la mierda. O por el contrario, probablemente fuimos un capítulo sin terminar de un esbozo novelado, un inicio que no tuvo final que nosotros, personajes incautos sin experiencia, nos vimos obligados a terminar.

Tengo puros  tal vez que figuran algo en la conciencia pero que no termina de formarse. Palabras contenidas en labios rotos y párrafos no escritos con buenas intenciones. Aunque nuestra historia coincidió por breves dos años,  fue lo único valioso que he hecho en mi triste existencia. Traté de ser lo mejor que pude ser, aun así no fue suficiente. Ni las ganas ni el amor faltaron, pero la sabiduría, sí. Es por esto que me limitaré a lo que conozco mejor, las imágenes en papel, el acomodo de escenarios que no existen en mi realidad pero que alguien más, debe estar disfrutando. Yo sólo observo por una ventana y cuento su historia. Ese es el papel al que me debo limitar, un triste juglar contando aventuras ajenas pero nunca el aventurero. Contigo me atreví a solar que era el protagonista de tu historia pero después del dolor de la violenta realización del orden de las cosas, me doy cuenta, que sólo fui el recurso literario para llevarte a la verdadera historia.

Probablemente, y de nuevo se me aparece un tal vez, la persona con la que estás ahora sea el príncipe que tanto esperabas. Tú, tristemente, me confundiste con aquel. Yo sólo iba de paso. Una desventura por ahí atravesada. Solo fui el viaje, o si prefieres, un preludio antes de la verdadera aventura. Testigo silente de ti y de tu grandeza, con gusto acepto el papel. Lo debí saber desde el inicio, quien narra la historia nunca es el protagonista.

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Recuerdos.

Los recuerdos toman forma de las despedidas presentes. La añoranza nos engaña, a veces, nos trae memorias en las que, por un momento, en una pequeña eternidad; fuimos felices. Nuestra historia empezó con correos y ahora termina con carta no enviadas porque, ¿para qué molestar? Ayer hablamos y mi mundo se volvió a romper. Una segunda ruptura, la primera, cuando me dijiste que no querías estar conmigo, la segunda, ayer que me avistaste que empezabas una nueva historia con alguien más. ¿Cómo será? No lo sé, pero sólo quiero que te haga feliz. Claro, es normal que cuando tu mundo se desquebraja, uno llora y maldice. Es el alma que se estira hasta nuevos límites pero mi límite eras tú y sin ti, el horizonte fue bebido de golpe por un ogro que se esconde en la negrura de la medianoche.

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Luminismo estadounidense

Ahora les comparto una corriente de pintura estadounidense que se llama Luminismo americano que se desarrolló en a mediados del siglo XIX. Los luministas son paisajistas que buscan retratar los juegos de luz en una naturaleza. La idea es que el pasaje natural asombre y maraville al espectador.  Hay una gran preocupación  por representar el paisaje  como símbolo patriótico y de orgullo nacional, además de buscar un estilo pictórico propio de Estados Unidos, y es que para muchos artistas de la época, Estados Unidos carecía de una tradición artística clara.
Creo que el  grupo de luministas más famosos son la Escuela del Río Hudson. Aquí les dejo una pintura de Thomas Cole que es uno de los miembros más importantes de dicho grupo, se titula The fountain of Vaucluse  o El manadero de Vaucluse (1841)
Finalmente, les dejo una pintura que me encanta, es del artista John F. Kensett. También forma parte de la Escuela del Río Hudson pero no es tan conocido como Thomas Cole. Esta obra se llama The view of the Shrewsbury River, New Jersey o  Vista del río Shrewsbury, Nueva Jersey  (1859)

Manifesto

Les quiero recomendar una película que se llama Manifesto (Julian Rosefeldt, 2015).  La película es más una pieza de arte que una película convencional. Cate Blanchett es presentada como trece personajes en diferentes situaciones  y cada uno va declamando varios manifiestos artísticos, recuerdo el manifiesto del Dada, del surrealismo, del situacionismo y del pop art.  En lo particular me agradó mucho, sólo que el contenido de manifiestos a veces es difícil de seguir. Aquí les dejo el trailer:


Impresionismo Ruso

En esta entrada les hablaré un poco del impresionismo ruso, particularmente de los pintores Konstantín Korovin y Sergei Vinogradov, quienes me parecen son dos de los mejores exponentes del impresionismo ruso.
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Retrato de Konstanti Korovin por Valentín Serov, 1891

Ambos llevaron su arte a otras actividades. Korovin, quien fue el que llevó el estilo impresionista a Rusia después de un viaje que hizo a París en 1885, pintó escenografía para teatro y opera, diseñó la sección de Asia Central del pabellón del Imperio Ruso para la Feria Mundial de París de 1900, y en la Primera Guerra Mundial trabajó con el ejercito para realizar el camuflaje de las tropas rusas.  Por su parte, Vinogradov se involucró en la producción de carteles apoyando el esfuerzo militar ruso en la Primera Guerra Mundial, decoró el Kremlin en Moscú por el festejo del primer aniversario de la Revolución Bolchevique.

Creo que es pertinente mencionar que Korovin es más propio del siglo XIX y por tanto, un pintor más cercano a la Rusia zarista, sus temas y motivaciones tendrán que ver con la vida campirana rusa y después de visitar París, tendrá una obsesión por la ciudad francesa. Siendo más tardío, Vinogradov tendrá más cercanía con el gobierno soviético y será considerado como parte del arte soviético y ya no ruso, expresión de la cual, el Partido Comunista ruso intentó separarse.

A continuación presento algunas obras de los artistas. La primera se titula Un idilio nórdico de Korovin, datada en 1886, considerada una de las mejores obras del artista.

780 Konstantín Alekséyevich Korovin - 12 Idilio del Norte - 1886

Un idilio nórdico de Konstantin Korovin, 1886

Ahora bien, aquí están dos obras de Vinogradov, la primera se llama Yendo a trabajar de 1895 y la segunda se titula Brillo de sol, en lo personal es mi pintura favorita del artista.

 


Bill Viola

En esta entrada les quiero compartir un poco del trabajo de Bill Viola, uno de los artistas más influyentes en el videoarte. Para los que no ubiquen del todo el videoarte, es una forma de arte contemporáneo que utiliza el video como medio de expresión. No es cine o televisión, en realidad el videoarte usa imágenes en movimiento y sonido para provocar una experiencia estética pero no comunica mensajes en el sentido tradicional de la televisión, ni tampoco tiene una narrativa tradicional como el cine. Piensen más bien en secuencias de imágenes hilvanadas por una cierta temática. Si les interesa el tema les recomiendo que busquen la obra de Nam June Paik y del movimiento Fluxus que empezó a experimentar con el video  en los 60s,

Si no conocen la obra de Bill Viola, les recomiendo  The Passing (1991). Algunos dicen que es un video experimental, otros dicen que es documental y hay quienes le llaman videoinstalación. El punto con The Passing es que no se van a encontrar con una estructura tradicional, no esperen ver una película. Son secuencias de escenas en blanco y negro que buscan expresar un mismo concepto: el paso de la vida a la muerte. Viola hizo esta obra a manera de duelo por la muerte de su padre y la sensación de inminencia así como de amenaza se hace presente en cada escena.

Se los recomiendo mucho, es fácil de encontrar en El Péndulo y en Gandhi. En Internet sólo hay fragmentos muy cortos, de hecho, aquí les dejo un video de un par de minutos. Disculpen la calidad pero es una grabación de una proyección en Sicilia. Espero les agrade:


Nicolas Winding Refn

Hola a todos:

De nuevo por acá, otra vez  trayendo una recomendación de cine. En esta ocasión les platicaré un poco del cineasta Nicolas Winding Refn (Copenhague, 1970) En mi opinión uno de los directores más originales de la actualidad. Ha hecho películas como The Neon Demon (2016), Only god forgives (2013), la trilogía Pusher (1996-2005) y una de mis películas favoritas, Drive (2011).

Sus películas tienen una cualidad muy contemplativa, tenemos escenas  de larga duración en las que el espectador puede observar cada detalle de lo que está viendo. A excepción de Valhalla Rising (2009) los mundos de Winding Refn son mundos cotidianos que brillan por su simpleza pero en los que suceden cosas extraordinarias que a simple vista no se ven. De pronto, Los Ángeles o Bangkok se vuelven mundos  surreales. Además, siempre sus películas tienen un gran contraste de colores, siempre juega con las tonalidades y es que el director no puede ver ciertas tonalidades de color así esto ha influido en la manera de dirigir.

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